Usa una fórmula de seis elementos
Combina género, emoción, tempo, instrumentos, tipo de voz y contexto. No es necesario incluirlos todos, pero tres o cuatro decisiones compatibles dan una dirección mucho más clara. Ejemplo: pop latino alegre para un cumpleaños familiar, percusión ligera, guitarras brillantes y voz femenina cálida.
Incluye detalles que pertenezcan a tu historia
Para una canción personalizada agrega nombres, lugares, recuerdos y el mensaje central. En lugar de pedir una canción romántica genérica, cuenta dónde se conocieron, qué momento recuerdan y qué frase debería aparecer en el coro.
Describe el sonido sin copiar a un artista
Sustituye nombres de cantantes por cualidades musicales: voz íntima o potente, producción acústica o electrónica, coro amplio, ritmo bailable o arreglo minimalista. Esa información es más útil y ayuda a que la canción tenga identidad propia.
Cambia una variable por intento
Si el primer resultado tiene una buena melodía pero demasiada energía, conserva el género y modifica únicamente el tempo o la interpretación. Comparar cambios pequeños ayuda a entender qué instrucciones afectan el resultado.